A P U N T E S
Quiero adherirme a las congratulaciones por el aniversario de El Nuevo Globo y todos sabemos que el altruismo de Eduardo es lo que ha permitido ir cumpliendo todas éstas etapas ya que se sabe que el servicio a la Sociedad, que lo lleva por vocación, es la razón primordial.
Es mi deseo, también, augurarle el mejor de los éxitos a Kleber Zambrano por el encargo, que lo imagino muy grato, de cubrir la información del mundial alemán de fútbol; su basta experiencia hace que confiemos en la veracidad de sus entregas.
Si acaso, en su trayecto le toca estar en Madrid, me gustaría decirle que tenga la bondad de contactarme telefónicamente (91-80-41-202), porque sería de mucho agrado dispensarle alguna atención o asistencia.
Había ofrecido una anécdota deportiva y aquí la pongo, pero antes, séame permitido hacer una referencia a un comentario en la entrega anterior de El Nuevo Globo en la que se daba cuenta de la actitud mezquina y ambiciosa del “Tin” con la negativa a integrarse y justo yo había hecho una referencia a él y al Chota; menos mal que la foto salió más clara y los resultados salen pronto; anoche en Alemania la Selección le ganó, a duras pena (4-3) a un combinado de colegiales alemanes, después del desastre con MacedoniA.
Había dicho que yo vivía en Guayaquil y cuando fuimos al Estadio Modelo (no existía el Monumental) yo entré con el equipo hasta los camerinos y el partido giraba por la gran expectativa que ocasionaba la presencia de Moacyr Pinto, esa gran figura del fútbol brasilero que llegó a ser el suplente de DIDÍ en el Scrach y hay que ver de quién se trataba, porque para ser suplente de Didí tenía que ser realmente un crack.
Ocampos había preparado ese partido creado con semejante ambiente y expectativa y resulta que en El Nacional venía destacando un muchachito, frágil, vivaracho y con una picardía especial para jugar al fútbol y como era un volante de contención y creación era la oportunidad de su vida, pero. Qué se podía esperar de una criatura con 17 a?os de edad y ante un grande del fútbol.
Pues no había más que “trabajarlo” para que no se achique (a propósito diré que Cheme y Moacyr eran muy parecidos en su estatura y en su físico).
Entonces “el Mariscal” lo llevó hacia un rincón del camerino y asistí a un trabajo psicológico como era el acostumbrado por un Entrenador de esa categoría y durante unos 10 minutos le dijo tantas veces que la oportunidad para él era extraordinaria porque se iba a enfrentar a un crack, que tiene que estar tranquilo porque él es el ÚNICO que puede beneficiarse de ésta situación porque si Moacyr le “hace un paseo” como se dice en el argot deportivo, no pasa nada porque “debía” ser así, eso sería lo normal, pero qué tal si usted está tranquilo y se desempe?a como lo hace normalmente, como lo hace ante sus colegas ecuatorianos, entonces pensarán que están ante la presencia de un jugador para la Selección, que su bonos subirán tanto que tendrán que reflejarse en sus emolumentos y fueron tantas las veces que machacó sobre lo mismo que ya cuando había tanto y tantas veces dicho lo mismo y con tal de terminar la arenga con un sabor de humos, le dijo:
“Mire Santiago vaya tranquilo, vaya confiando en sus enormes condiciones, no se achique y por último, así por último, no le tenga miedo porque es más feo que usted”.
Debo indicar que ese día Santiago Cheme se “graduó”, estuvo enorme.


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